Las aves se diferencian del resto de los vertebrados (salvo algunas excepciones como el murciélago), entre otros aspectos, por el hecho de poder volar. Esta capacidad exige al animal un mayor aprovechamiento del oxígeno respirado, que se estima entre el 60 y el 65 por ciento, cifras muy superiores al resto de los vertebrados (el hombre aprovecha entre el 20 y el 25 por ciento del oxígeno consumido).

 

Órganos que intervienen en el proceso de respiración.

  • Bronquio: Cada uno de los dos conductos fibrocartilaginosos en que se bifurca la tráquea y que entran en los pulmones.
  • Pulmones: Órgano de los animales que viven o pueden vivir fuera del agua. Son de estructura esponjosa, blanda y flexible, que se comprime y dilata. Ocupan una parte de la cavidad torácica.
  • Sacos aéreos: Cámaras comunicadas con los pulmones, que actúan como una prolongación de éstos y penetra en los huesos aligerando el peso del ave. Estas "bolsas" sirven para almacenar el aire, pero no extraen el oxígeno (función que realiza los pulmones). Podemos distinguir entre los sacos aéreos anteriores (situados en la cavidad torácica) y los sacos aéreos posteriores (también llamados ventrales por situarse en el abdomen).

Desarrollo del proceso de respiración.

Cuando el ave inspira, el aire es atraído directamente desde los bronquios hasta los sacos aéreos posteriores, donde se almacena el aire. Al expirar los sacos aéreos posteriores se deshinchan, esto hace que el aire pase a los pulmones, donde se absorbe el oxígeno. El aire consumido (que contiene Dióxido de carbono perjudicial para el organismo) se aloja a continuación en los sacos aéreos anteriores, y el animal inhala de nuevo aire fresco para enviar a los sacos aéreos posteriores. Después expira expulsado el aire consumido de los sacos anteriores (al exterior) y llevando aire fresco de los sacos aéreos posteriores a los pulmones.

El flujo de aire es un bucle unidireccional, lo que permite que: por un lado, los pulmones estén siempre en contacto con aire fresco rico en oxígeno; y por otro, no se produzca un intercambio de gases (Oxígeno y Dióxido de carbono) durante el proceso de respiración.

 

El flujo de aire es un bucle unidireccional, lo que permite que:

 1. Los pulmones estén siempre en contacto con aire fresco rico en oxígeno.
 2. No se produzca un intercambio de gases (oxígeno y dióxido de carbono) durante el proceso de respiración.